Van por la sangre, lentamente,
cenizas, nieblas.
Pasan los días.
Viene el dolor y viene el gozo.
- Caballos negros, dice la vos triste.
- Caballos de agua con luna,
piensa el niño.
Ceniza, niebla, sangre.
Junto a la ciudad blanca,
un río.
Y en la niebla y en la ceniza
se pierden,¡ todos se pierden!
Sobre el pecho, unos pasos
oigo alejarse, siempre...

-conjuro a la muerte.
Rafael Ángel Insausti